Porque las palabras son un aspecto inescindible de la condición humana. Dan sentido y forma. Porque el papel se convierte en piel. Porque lo narrado nos ensancha, nos une, nos encuentra.
Porque la literatura es arte, es bondad y belleza. Porque cada narración siempre guarda un desafío. Porque son un bastión que puede hacernos mejores.
Solo una recomendación: Cuidado con lo que leen.
